Mi piel brillaba
Me hacía feliz
Lo cual parece egoista
Sabiendo que el nunca podra mirar a nuestro sol de nuevo
Todavía recuerdo su piel
Tan hermosa, tan perfecta
Más ahora que nunca podría volver a tocarla
Vire a un perfecto azul
La muerte, me sienta bien
Te amo
Adios
domingo, 22 de marzo de 2015
martes, 10 de marzo de 2015
La fiesta
Era todo lo que ella había soñado. Todos sus amigos (los verdaderos al menos) estaban ahí. Sonriendole por un año más de vida. Ella sabía exactamente lo que eso implicaba. El tiempo que había pasado. Seguía contando los días, porque sabía que todavia lo amaba. Pero esa noche no era sobre él, era sobre ella. Lo que ella no sabía era que el camino de él y ella se cruzarían de nuevo esa noche. Podría decirse que fue destino, pero él no quería arriesgar el reencuentro con su alma gemela por algo tan trivial como el destino.
La gente empezaba a demandar algo más de la fiesta, y ella supo que era la hora de encender el karaoke. Pero cuando se dispuso a caminar a la computadora, la misma cambió de canción, a la que ellos escuchaban. Estaba segura que no la había puesto en el repertorio, sin embargo sus oídos le decían otra cosa. Cerró sus ojos. Recordó. Recordó el banco, el tren, la casa, los 300 kilometros, la estatua, el museo. Todos los recuerdos que ella había intentado cerrar durante un año volvieron instantaneamente. Y lo amó, amó sus recuerdos de un mundo feliz. Sabía que no era real, pero no necesitaba que lo fuera. Ella no podía hacer otra cosa... que amarle.
-Ángel.
Estaba segura que esta vez no había alucinado su voz
-Sunshine
Se miraron. Ella no quería perdonarlo, sabía que no debía, sabía que él fue el único hombre que logró exitosamente romperle el corazón.
-¿Que estás haciendo acá? ¿EH? ¿Venís a arruinar todo como siempre? ¿Que carajo haces acá?- se encolarizo.
-Tenía que verte,
Tres palabras. Tres palabras y ya era suya de vuelta.
-¿Que queres?
-Tenía que verte-repitió
-No podes
-¿Por qué?
-Nada cambio. Vos seguis viviendo lejos y seguis sin poder darme lo que quiero
No iba a dejar que le sacara ni una lágrima. No en su cumpleaños.
-Excepto que todo eso cambió. Estoy viviendo acá recientemente, y....
-No lo digas
-Ahora sí
-¿Ahora sí qué?
-Te amo
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)